La iniciativa nace del trabajo del investigador del Centro Científico Tecnológico de Valparaíso (CCTVal), Christian Orellana, con el objetivo de fortalecer la industria fotovoltaica del país.
Un robot autónomo capaz de limpiar paneles solares de forma continua, sin utilizar agua y con un diseño liviano que reduce los costos de implementación, es la tecnología que impulsa el nuevo desafío de la Sociedad Tecnológica del Paraíso, spin-off surgido a partir de una investigación desarrollada en el CCTVal de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) y que, tras validar su funcionamiento en condiciones reales, avanza ahora hacia su escalamiento comercial con el fin de contribuir a mejorar la eficiencia de las plantas fotovoltaicas instaladas en el país.

La empresa fue constituida en 2024 como parte del proceso de transferencia tecnológica de la investigación y, gracias al financiamiento obtenido a través del programa Startup Ciencia de ANID, ha permitido consolidar un emprendimiento de base científico-tecnológica que reúne a investigadores y exalumnos de la universidad. Actualmente, la iniciativa alcanzó un nivel de madurez tecnológica TRL 7, luego de validar su desempeño tanto en entornos relevantes como en una planta fotovoltaica ubicada en la Región de Antofagasta, dando un paso decisivo hacia su futura implementación en la industria.
«El objetivo ya no es solamente demostrar que la tecnología funciona, sino convertirla en una solución que pueda integrarse de manera efectiva a la operación de plantas fotovoltaicas. Para eso creamos este spin-off, que nos permitirá acercar la innovación desarrollada en la universidad al mercado y seguir avanzando hasta llegar a una solución comercial», explica Christian Orellana, investigador del CCTVal, inventor principal de la tecnología y director del proyecto.
Funcionamiento
A diferencia de los sistemas convencionales, que utilizan pesados rodillos o cepillos rígidos y requieren complejas estructuras de soporte, el robot desarrollado por el equipo emplea un innovador cepillo de cuerda vibrante que genera una onda capaz de remover el polvo acumulado sobre los paneles. El equipo pesa menos de cinco kilos, consume menos de 50 watts, no utiliza agua, no raya la superficie de los módulos fotovoltaicos y puede operar de manera completamente autónoma, permitiendo realizar una limpieza permanente con un mantenimiento mínimo.
«Nuestro desarrollo busca mantener los paneles limpios todos los días y no solamente intervenir cuando ya existe una pérdida importante de eficiencia. Eso permite conservar el rendimiento de las plantas durante todo el año mediante una solución mucho más simple, liviana y fácil de instalar que las alternativas disponibles actualmente», señala Orellana.

La propuesta cobra especial relevancia en Chile, donde más del 80% de las plantas fotovoltaicas se ubican en zonas desérticas expuestas a una permanente acumulación de polvo. Este fenómeno puede disminuir entre un 20% y un 40% la eficiencia de los paneles, afectando directamente la generación eléctrica y los ingresos de las centrales. Al mismo tiempo, el crecimiento sostenido de la capacidad solar instalada y la incorporación de sistemas de almacenamiento energético han incrementado la necesidad de mantener un alto rendimiento de estas instalaciones durante todo el año.
«Creemos que Chile tiene una oportunidad única para desarrollar soluciones tecnológicas desde las regiones y para las necesidades de su propia industria. Este proyecto demuestra cómo la investigación universitaria puede transformarse en innovación con impacto productivo, generando además un ecosistema donde investigadores, estudiantes y empresas trabajan colaborativamente para crear valor desde Valparaíso», destaca el investigador.
Tras finalizar la etapa financiada por Startup Ciencia, el equipo se encuentra gestionando nuevos recursos para alcanzar el nivel de madurez tecnológica TRL 9, completar las certificaciones requeridas y ampliar las pruebas en terreno junto a empresas del sector. Paralelamente, la Sociedad Tecnológica del Paraíso avanza en la transferencia de la patente desarrollada en la USM y en la consolidación de un modelo de negocio basado en el arriendo de robots para la limpieza continua de plantas fotovoltaicas, buscando facilitar su incorporación por parte de operadores nacionales e internacionales.






