Los cátodos producidos en el marco de esta colaboración podrían utilizarse para la fabricación de componentes del nuevo acelerador de partículas del Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN). La iniciativa también abre oportunidades para el desarrollo de nuevos mercados de alto valor tecnológico.
Con el objetivo de impulsar la producción de cobre de muy alta pureza mediante una articulación técnica y científica entre el Estado y la academia, el pasado miércoles 28 de enero se firmó un memorándum de entendimiento que busca desarrollar este material en las instalaciones de Codelco División Ventanas, en la Región de Valparaíso.
Con la firma de un memorándum de entendimiento se inició un proyecto colaborativo nacional, orientado a coordinar esfuerzos técnicos y científicos para explorar la producción y aplicación de cobre de muy alta pureza “oxygen-free” (OF/OFE), es decir, con niveles iguales o superiores al 99,9995%.

La iniciativa contempla además la elaboración de una hoja de ruta para abordar los desafíos asociados a la manufactura de componentes y tecnologías fabricadas a partir de este material.
Participan en este acuerdo el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación; la Corporación Nacional del Cobre, a través de su División Ventanas; el Centro Científico Tecnológico de Valparaíso (CCTVal) de la Universidad Técnica Federico Santa María; el Instituto Milenio SAPHIR y la Universidad Andrés Bello.
Esta alianza busca potenciar la investigación aplicada, la transferencia tecnológica y el uso de cobre chileno en proyectos científicos de relevancia internacional.
“El desafío del siglo XXI no es solo cuánto cobre produce Chile, sino qué somos capaces de construir a partir de ese cobre, transformándolo desde una ventaja comparativa en una ventaja competitiva basada en ciencia, tecnología e innovación”, afirmó el ministro de Ciencia Aldo Valle.
Un material clave para la ciencia
Las potenciales aplicaciones que se desarrollarán se destinarán a la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), el principal laboratorio mundial en física de partículas.
“El cobre libre de oxígeno será un material estratégico en el corazón del futuro colisionador circular del CERN, el FCC. La comunidad científica ha llegado recientemente al consenso de que este detector, de 91 kilómetros de largo, podrá desvelar misterios fundamentales de la ciencia y el universo”, señaló Salvatore Mele, asesor senior de Relaciones Internacionales del CERN.

El instrumento —actualmente en etapa de prefactibilidad técnica— estará compuesto principalmente por cobre OF/OFE. Este material será fundamental para la construcción de más de 260 cavidades de radiofrecuencia del nuevo acelerador.
Adicionalmente, se requerirán más de 4.000 toneladas de este cobre libre de oxígeno para la fabricación de imanes, 3.000 toneladas para la construcción de tuberías en condiciones de ultra vacío, por donde circularán las partículas. También se utilizará en sistemas auxiliares y de distribución de energía, de acuerdo con lo señalado por el asesor Mele.
Este acuerdo se sustenta tanto en el liderazgo de Chile como principal productor mundial del metal rojo como en la histórica relación del país con el CERN. En ese vínculo el CCTVal ha desempeñado un rol importante a partir de su participación en el desarrollo de 33 módulos de detectores, que actualmente operan en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), así como en los experimentos ATLAS y CMS, contribuyendo además a la generación de numerosos artículos científicos relacionados.
Roles
Las instituciones participantes asumirán responsabilidades complementarias para avanzar en el cumplimiento de los objetivos definidos, resguardando la propiedad intelectual que pueda generarse durante el proceso.
En este contexto, la Región de Valparaíso se convertirá en el principal polo de innovación y desarrollo de esta iniciativa, que posicionará a Chile no solo como país productor de materias primas, sino también como proveedor de tecnologías de frontera.
Desde Codelco Ventanas se evaluarán alternativas tecnológicas para producir cobre OF/OFE a partir de cátodos grado A. Asimismo, la división participará en la definición de estándares de calidad y certificación.

Al respecto, el gerente general de la división, Ricardo Weishauot, señaló que “este memorándum es coherente con la calidad de nuestros cátodos y con el valor estratégico que tiene el cobre refinado de alta pureza para el país. Además, representa un desafío estratégico para impulsar investigación aplicada y explorar nuevos productos”.
Por su parte, el Ministerio de Ciencia ejercerá un rol articulador, promoviendo que las acciones desarrolladas se alineen con las políticas y estrategias nacionales en ciencia, tecnologías emergentes, minería y manufactura avanzada. También, coordinará el seguimiento de los avances de la colaboración.
En el caso del Centro Científico Tecnológico de Valparaíso, la institución aportará con su experiencia en desarrollo de tecnología de frontera y sus capacidades en ingeniería e investigación aplicada, para el diseño y control metalúrgico de los componentes desarrollados.
“Es un gran orgullo para nosotros ser parte de esta articulación entre ciencia, tecnología e industria nacional con el CERN. Este proyecto posicionará a Chile y a la Región de Valparaíso a la vanguardia de la ciencia mundial. Como institución participante pondremos a disposición toda nuestra experiencia y apoyo para su éxito”, señaló su director alterno, Dr. Hayk Hakobyan, también académico del Departamento de Física de la USM.

En la misma línea, el rector de la Universidad Técnica Federico Santa María, Juan Yuz, expresó que “este proyecto abre un abanico de oportunidades para el desarrollo nacional. Estamos felices de contribuir y poner en valor las capacidades técnicas de nuestra universidad asociadas a la formación de capital humano, desde el nivel técnico hasta el doctorado”.
Asimismo, el Instituto Milenio SAPHIR, también relevante en la relación entre Chile y el CERN, cumplirá un rol orientado a análisis y testeo de los componentes tecnológicos que se buscan desarrollar.
El memorándum de entendimiento tendrá una duración inicial de dos años, periodo en el cual se definirán los objetivos específicos, los proyectos a ejecutar, los cronogramas de trabajo y los modelos de financiamiento.

